Un hombre estaba cortando el césped en el jardÃn frente a su casa cuando Manolo, su vecino, sale de su casa y se dirige al buzón de correos. Lo abre, lo vuelve a cerrar y regresa a su casa.
Un rato después, Manolo vuelve a salir de la casa, se dirige otra vez al buzón, lo abre y lo cierra con un golpe y hecho una furia, regresa a su casa.
El hombre estaba terminando de cortar el césped cuando ve que Manolo sale de nuevo, va al buzón, lo abre y lo cierra con todas sus fuerzas.
Intrigado por sus acciones, el hombre le pregunta:
- Oye Manolo, ¿te pasa algo?
- ¡¡Claro que me pasa algo!! Mi estúpida computadora me sigue dando un mensaje que dice: TIENES CORREO.
Estaba un hombre anciano dando de pastar a su rebaño de ovejas, cuando de repente aparece por el inhóspito camino una 4×4 full 0KM. Para frente al anciano y se baja de ella un joven de no más de 30 años. Sobretodo negro, camisa blanca Hugo Boss y zapatillas DKNY, se acerca al pastor y le dice:
- Señor, si yo le adivino cuantas ovejas tiene ud. en su rebaño, ¿me regala una?
El anciano responde, con algo de asombro:
- SÃ, como no…
Entonces el joven vuelve a su 4×4 y saca una notebook Toshiba Tecra 8000 con 128MB de RAM, se conecta a la Red de Redes, baja una base de datos de 300 MB, entra a una página de la NASA, mediante un satélite identifica la zona exacta donde está el rebaño, calcula el promedio histórico del tamaño de una oveja tipo Merino, mediante una tabla dinámica de Excel y con la ejecución de algunas Macros personalizadas en Visual Basic, logra completar el diagrama de flujo del Microsoft Project, y luego de tres horas le responde al pastor:
- Usted tiene 1347 ovejas y 4 pueden estar embarazadas.
El anciano asintió y le dijo que efectivamente asà era, y que se llevara su oveja. El joven tomó la oveja y la cargó en la camioneta, cuando se estaba por ir el pastor lo detuvo y le preguntó:
- Disculpe joven, pero si yo llegase a adivinar cuál es su profesión, Ud. ¿me devuelve mi oveja?
El joven, con aire de confianza, le dijo sonriente:
- Seguro!
El anciano entonces contestó:
- Usted es consultor.
El joven, sorprendido completamente, exclamó:
- ¡Exacto…!
Y mientras le devolvÃa la oveja que habÃa tomado preguntó:
- ¿Cómo se dio cuenta que soy consultor?
Y el anciano le respondió:
- Por tres razones.
Primero: ud. vino sin que yo lo llamara.
Segundo: se llevaba algo mÃo por decirme algo que yo ya sabÃa antes de que ud. viniera.
Tercero: se nota que no conoce nada de mi negocio, porque se estaba llevando a mi perro…


