Mira y observa detenidamente la imagen, en ella solo se muestran unas lineas de la “eFactura” que podemos descargar de la A.E.A.T.
Observa el tamaño del archivo XML (en la 1ª columna) y del archivo LML (en la 2ª columna), ¿ves alguna diferencia?
en las dos columnas se muestra el mismo texto, una porción de la “eFactura”, pero hay muchas diferencias, si analizamos los dos ejemplos:
- El codigo de la eFactura en LML ocupa 3Kb y en XML ocupa 5kb, casi un 40% de diferencia.
- Es por tanto, mas rápido de leer y parsear por cualquier aplicación.
Pero eso no es todo, si no hubiera marcado en color rojo las etiquetas finales, sería bastante complicado saber donde comienza y donde acaba cada etiqueta.
En cambio podras identificar claramente y a simple vista las diferentes etiquetas del ejemplo en LML (en la 2ª columna) a pesar de que no hay etiquetas finales, esto no seria viable en un XML, y si no lo crees, borra todas las etiquetas “</etiqueta>” de tu ejemplo y luego procesa el archivo. En el mejor de los casos, obtendras un error.
Si, si, ya se que XML es un estandar, y que es cojonudo para comunicar datos con cualquier aplicación, y no pretendo cambiar eso, pero si las aplicaciones que tienes que comunicar son propias o puedes acceder al codigo de las mismas, ¿no crees que puede ser mas eficaz, veloz y seguro?
No pretendo que creais lo que os digo, solo os comento que, en los dos últimos años, desde que desarrolle este lenguaje de etiquetas, lo he utilizado en todos mis proyectos y aún no me ha fallado.
- he facilitado la exportación e importación de cientos de archivos y cientos de miles de lineas de texto
- he reducido las horas de programación en casi un 70% en procesos dedicados a importar y exportar datos.
- he disminuido los errores cometidos en los procesos en un 90% y la mayoría de ellos funcionan correctamente desde la 1ª ejecución
- en definitiva, algo que odiaba tanto como realizar importaciones de datos en masa, se ha convertido casi en un juego de niños y generar el archivo a exportar es mas sencillo si cabe.
No se trata de cambiar lo que ya hay, pero si has de comenzar con un proyecto nuevo, o hay algún proyecto que se te resiste especialmente, ¿no crees que deberías pensarlo?
¡un caramelo es un caramelo! pero, ¿y si le ponemos un palo?